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02/08/2016
Hellfest 2016.

El festival galo por excelencia y con once años de trayectoria llega de nuevo con uno de los mejores carteles del continente, como siempre compitiendo por ser uno de los mejores festivales de Europa, Hellfest ya está aquí. Para esta edición, dos cabezas de cartel como Black Sabbath y Rammstein lucían en lo alto junto a otras bandas importantísimas como Twisted Sister, Within Temptation, Disturbed, Bring Me The Horizon o Volbeat, entre más de 140 bandas que conforman una plantilla de primer nivel.

Una vez llegados a la zona del festival, nos topamos con ese concepto artístico que siempre acompaña al festival, es decir, la guitarra eléctrica de la rotonda de la entrada al festival, la escultura homenajeando a Lemmy este año como novedad, la zona de entrada a la “catedral” del heavy metal… Son muchas las mejoras las que encontramos año tras año en Clisson. Algo que mejoró mucho el festival en la anterior edición fue la creación de espacios de césped en los escenarios principales, pues bien, este año el césped se generalizó prácticamente en la totalidad de la zona de conciertos del festival.

En lo que a seguridad respecta por ser Francia, en plena Eurocopa, y con la constante amenaza del terrorismo, a cada paso que dabas era imposible no toparse con un policía armado, por lo que en ningún momento se nos pasó por la cabeza nada distinto a disfrutar plenamente de la música en vivo. En cuanto a la prensa, otro año de gran gestión por parte de la organización, ya no podemos destacarlo porque no nos sorprende, contamos con una amplia zona para prensa y VIP, aunque el único punto negativo ha sido que con la masificación tan grande del festival, es realmente imposible una vez sales del foso, regresar al acceso al mismo rodeando los dos escenarios principales entre la gente, y no te cuento si te acercas a cualquier otro escenario. Es una queja generalizada por todos los fotógrafos y la organización nos ha comentado que lo tiene en cuenta y están trabajando en ello (lo único que estas palabras allí sí son verdaderas), y es que se debería hacer un acceso directo desde la zona de prensa a los escenarios principales al menos (que son sin duda los más concurridos a partir del mediodía), algo que no es difícil teniendo en cuenta la poca distancia que hay entre ambos puntos.

Día 1
Y vamos a lo que más nos interesa, la primera jornada de festival, que cuenta con el gran aliciente de Rammstein para muchos, y con grandes bandas como Volbeat, Anthrax, Dropkick Murphys… Pues las previsiones meteorológicas se cumplían, y es que cuando llueve en Hellfest es hasta divertido generalmente, la tónica meteorológica de todo el festival, exceptuando el último día que el sol no nos dio respiro, fue sol y nubes que descargaban pequeñas duchas ligeras muy de vez en cuando (esa lluvia similar a un aspersor cuando te moja de lejos). Por lo que ni se formó barro, ni se formó polvareda, un clima perfecto para disfrutar de un festival de esta magnitud.
Delain

Arrancamos el festival en el Mainstage1 con Delain, una banda que con Charlotte Wessels al frente no tardaba en presentarnos ese sonido de metal sinfónico tan moderno y fresco como el de su último single “Suckerpunch”, todo un cañonazo para empezar nuestras andadas en Hellfest. Sí que es cierto que el setlist fue demasiado “nuevo”, con temas de la última época de la banda como “Get The Devil Out Of Me” o la más nueva incluso “Army Of Dolls”, dos grandes hits que sin embargo contrastan con “Don’t Let Go”, que pasaba más desapercibida. Final con “Pristine” de un concierto muy cortito pero que nos dejó sin otros hits como “The Gathering” o “Sleepwalkers Dream”, además de dejarnos con ganas de algo de su “April Rain”. Aun así, actuación correcta de los holandeses.


Audrey Horne
Con su sonido tan particular y potente salían a escena Audrey Horne, con su hard rock desde Bergen nos hacían movernos desde el inicio con “Redemption Blues” o “Youngblood”. Gran sabor de boca el que deja esta banda en directo con una actitud arrolladora y un sonido fresco y renovado dentro del hard rock, ejemplo de ello es “Out Of The City” o la final “Waiting For The Night”, sin duda ejemplo de que no todo el hard rock es igual, ellos aportan algo distinto a este género, y su sonido es perfecto para desperezarse de buena mañana, y es que es más bien hora del desayuno que de concierto.


Nashville Pussy
Tras la noticia de que Tremonti anulaba su concierto, que al final acabó celebrándose en el escenario Valley a eso de la una de la madrugada por problemas con su vuelo, era el turno del torbellino de Atlanta, o lo que es lo mismo Ruyter Suys y sus Nashville Pussy. Ese sonido de puro rock and roll sucio, esa actitud macarra y descarada, y cortes cortos y directos como “Struttin’ Cock” o “I’m So High” no paraban de hacernos agitar nuestras cabezas, para cerrar con “Good Night for a Heart Attack”. Puro show que se queda un tanto grande para un festival, y es que Nashville Pussy es un grupo de sala íntima, es ahí donde muestran su verdadera cara. A pesar de ello, nunca está demás disfrutar de este sonido a media mañana.


Shinedown
Los americanos están siendo una de las grandes sensaciones a su paso por Europa, y es que como dijimos en anteriores crónicas en Estados Unidos son capaces de encabezar carteles, cuando aquí aún se tienen que conformar con tocar 30-40 minutos. Aun así actitud irreprochable para unos Shinedown que volvieron a salir a demoler Clisson con un sonido pluscuamperfecto de nuevo, rotundo, contundente y a la vez limpio. Sonaron piezas nuevas como “Asking For It” o “Cut The Cord” (para mi gusto pocas de su último disco), y otras que no pueden faltar como la bonita “Second Chance” con un Brent Smith crecido y un Zach Myers a la guitarra que nos traía la definitiva y arrolladora “Sound Of Madness”. Como digo, show con canciones muy repartidas de sus discos y que nos dejó la sensación de que este era el impulso necesario de Shinedown en Europa, brillantes de nuevo.


Halestorm
Y tras la hora de la comida, tocaba bajarla a ritmo de otros americanos, estos liderados por la inigualable Lzzy Hale, quien volvió a dar una verdadera lección de cómo hacer vibrar un festival ya sólo con su voz, y si a eso sumamos la pegada de su hermano Arejay tras los platos y de Joe y Josh a las cuerdas ni os imagináis. Sonido de nuevo perfecto para disfrutar de “Love Bites (So Do I)” para iniciar el show. Continuaron enlazando temas de su nuevo disco uno detrás de otro, algo que echábamos en falta en los anteriores y que ellos sí supieron hacer y de qué manera ya que nunca es fácil, y eso que su anterior disco quizás supuso el “boom” definitivo de la banda. Entre ellos encontramos “Amen”, “I Am The Fire” o “I Like It Heavy”, para cerrar con el grito desgarrador de Lzzy en “I Miss The Misery”. Conciertazo en el que el sonido, setlist, actitud y espectáculo están más que a la altura, sin olvidarnos del solo de Arejay con sus baquetas gigantes, son americanos hasta para eso.


Mass Hysteria
Un servidor no es demasiado partidario de mezclar política y música, pero ver directos como el de Mass Hysteria en Hellfest no tiene precio. Los franceses, cantando mayoritariamente en su idioma además, consiguieron llevarse de calle al público (no únicamente nacional) con su sonido demoledor. Se desató una verdadera batalla en el Mainstage2 a ritmo de “Chiens de la casse” o “Vae Soli”, sorprendiendo a aquellos que no conocíamos demasiado a la banda. Probablemente estemos ante una de las bandas galas más prometedoras tras Gojira, que dejó de ser promesa hace un tiempo ya. Energía por los cuatro costados, gran presentación de Mass Hysteria para terminar de bajar la comida.


Anthrax
¿Qué nos queda por decir de Anthrax? Los de Nueva York volvieron a hacerlo, pusieron patas arriba Hellfest a ritmo de sus grandes clásicos, no tenemos mucho más que decir tras haber disfrutado últimamente en varias ocasiones de sus shows. “Caught In A Mosh” o “Got The Time” no deberían faltar en ningún festival, es fiesta pura en esencia, y si a eso sumamos a medio Hellfest coreando “Antisocial” o moshpiteando a ritmo de “Indians” ya está todo hecho. Un huracán en escena con su puesta en escena de lo más enérgica siempre con Bello, Scott Ian y Belladona sin parar. Siempre es lo mismo y no por eso nos deja de gustar, excelentes de nuevo.


Turbonegro
Turno para los marineros y músicos más fiesteros y juerguistas, hablamos de Turbonegro. A caballo entre Oslo y Londres está el origen de la banda, y Clisson fue de nuevo testigo de otro abordaje en toda regla. Su sonido desenfadado, festivo y sobre todo punk desató de nuevo la fiesta en la pista con una sonrisa generalizada mientras sonaban “The Age of Pamparius”, “You Give Me Worms” o la clásica “All My Friends Are Dead”. Cortes divertidos con letras aún más divertidas y con una puesta en escena a su altura, con ejemplos como “City Of Satan” o la definitiva “I Got Erection”. Los marineros demostraron que en tierra, y concretamente en tierras galas saben defenderse como gato panza arriba.


Bullet For My Valentine
Los galeses Bullet For My Valentine han demostrado con este último trabajo que vuelven un tanto a sus orígenes, dejando un poco atrás su época más comercial, algo que los fans de la banda agradecen como se hizo saber esta tarde en Hellfest. Tras su paso más sin pena ni gloria en 2013, esta tarde sí hicieron honor a su nombre con “No Way Out” para iniciar de una forma impecable. No faltaron clásicos ya como “Your Betrayal”, la velocidad de “Scream Aim Fire”, “Tears Don’t Fall”, con ese inició que desató los chillidos de las fans de la banda, o la definitiva y agresiva “Waking The Demon”. Gran estado de forma por el que atraviesan actualmente Matt Tuck y los suyos.


Hatebreed
En esta ocasión para mi gusto el show de Hatebreed se me antojó un tanto descafeinado, al menos en pista, recuerdo conciertos más violentos y cargados de adrenalina de una banda que vive mucho de ello, y eso que arrancaron a las mil maravillas llamando a la lluvia con “Destroy Everything”, donde comenzaba el primer chaparrón de verdad del festival. Empezar con un pelotazo como ese no te garantiza nada, creo que la banda falló ahí en el set, aunque tampoco se quedaron cortas algunas nuevas como “Looking Down the Barrel of Today” o “A.D.”. No faltaron clasicazos como “Live For This” o la celebradísima “I Will Be Heard”, pura energía que no te permite ni un segundo de descanso. Como digo, quizás la parte media del show flaqueó un poco respecto a los grandes clásicos de la banda, algo que en un concierto de Hatebreed no es un fracaso, pero es un pequeño punto negro. Aun así, gran chute de adrenalina para el cuerpo.


Volbeat
Ahora sí, el combo de origen danés Volbeat llegaba a Hellfest con nuevo disco bajo el brazo, el que probablemente supondrá el salto definitivo a lo más alto del nuevo escalafón del rock / heavy metal. Gracias a ellos, entre otras bandas, sabemos que cuando los gigantes que pusieron la bandera del rock y heavy metal en todo lo alto no estén sobre los escenarios, habrá un relevo que a algunos gustará y que a otros no tanto, pero lo que está claro es que este estilo musical nunca morirá, siempre habrá algo nuevo como es Volbeat. Con Michael Poulsen al frente y con Caggiano ya adaptado al cien por cien a la banda, nos hacían gozar desde el inicio con una gran “The Devil’s Bleeding Crown”, con Poulsen en un estado vocal excelente.

Con todo a favor excepto el tiempo de actuación, para mi gusto demasiado breve para todos los grandes temas que tienen ya en su haber, no terminaron de dar un concierto sobresaliente, ya son varias veces las que hemos disfrutado de esta banda y esta vez me faltó algo, no sé exactamente el qué, pero hubo varios momentos de parón en el público, no tuvieron continuidad en esa conexión que no puede faltar con el respetable. “Sad Man’s Tongue” seguirá siendo el homenaje a Johnny Cash hecho obra maestra, “Hallelujah Goat” es una recuperada en sus sets que se agradece muchísimo, y “For Evigt” va camino de convertirse en el nuevo himno de la banda.


No puede faltar el rockabilly de “16 Dollars”, de lo mejorcito de su actuación, pero “Goodbye Forever” y “Fallen” bajaron el listón bastante, y siendo esta última un clásico de la banda que no podía faltar. Con “Doc Holliday” pasa un poco lo mismo, pudiendo quizás haber sido sustituida por “The Hangman’s Body Count” o “The Lonesome Rider” de ese mismo disco, canciones más movidas para un directo más breve de lo que habitualmente hacen. El final sí que fue más que correcto con un nuevo trallazo como “Seal The Deal”, todo un acierto, “Pool Of Booze, Booze, Booza” y “The Mirror And The Reaper” para poner el broche a un concierto que en esta ocasión no pasó de correcto y eso que sigo pensando lo mismo de esta banda, que ya no son el futuro, que son toda una realidad y que estarán en lo más alto durante muchos años siguiendo por este camino. Una pena que no hubiera esa comunión absoluta con el público y que contasen con menos tiempo del que algunos esperábamos.

Dropkick Murphys
Era el momento de desempolvar la bandera irlandesa y la boina y asistir a una verdadera fiesta como la de Dropkick Murphys, quienes con ese sonido punk-folk rock nos hacían bailar cerveza en mano todas y cada una de sus canciones como “The Boys Are Back” o “Prisoner’s Song”. No faltó el “You’ll Never Walk Alone” para muchos famoso por el equipo de fútbol de Liverpool, o “The State Of Massachusetts” con esa intro de banjo tan particular. Para cerrar cómo no, llegaría “I’m Shipping Up To Boston”, ese himno por excelencia que hizo famoso la banda de Boston y que es archiconocida en cada lugar del planeta, un fin de fiesta apoteósico en uno de los conciertos más divertidos y festivos del festival, tras verlos en sala y en festival, es uno de esos grupos que pertenece más a los segundos, y es que es allí donde pueden desplegar por completo su show. De lo mejor del día sin lugar a dudas.


Rammstein
Y aquí llegaba nuestra duda, o ver la totalidad del show de Rammstein, el cual habíamos visto días antes en Viena, o ver un tramo de Rammstein y aprovechar y ver dos bandas más como son Testament y Kvelertak, pues nos decantamos por lo segundo. La banda germana desplegaba su enorme show en Francia con Lindemann al frente, aunque he de decir que lo poco que pude ver en esta ocasión de su show no fue ni mucho menos mejor al de días antes en Viena, donde jugaban prácticamente en casa y tanto la entrega como el sonido fue bastante mejor. Únicamente pudimos ver “Ramm 4”, “Reise, Reise” que siempre suena impresionante, y “Hallelujah”, tras lo que teníamos que movernos al Altar para disfrutar de Testament.

Testament
Nos movíamos a la carpa porque realmente sabíamos que con Testament no podíamos fallar, y así fue, vimos a unos Testament con un Chuck Billy crecidísimo y con un sonido que no terminaba de acompañar, pero poco importaba al plantarte ante temas como “Over The Wall” y esas melodías de guitarra dobladas, “Rise Up” de las más nuevas, y “The Preacher” para arrancar. Los circle pits no paraban a ritmo de “Into The Pit” o la recuperada “The New Order”. Una de las piezas que mejor recepción tuvo fue sin duda “More Than Meets The Eye” con un público coreando esa parte más melódica del tema. Cerraron con “The Formation Of Damnation” un directo directo a la yugular, valga la redundancia. Mereció la pena atravesar la tremenda masa de público que se agolpaba para ver a Rammstein.

Kvelertak
Sin duda uno de los mejores conciertos del festival, y es que con una Warzone ardiente, con un aspecto de cárcel infernal y con hora y media por delante de show, tenían una oportunidad de oro para dar otro puñetazo más en la mesa. Los noruegos con ese sonido tan particular y especial que hace tan distinta a esta banda consiguieron poner patas arriba la Warzone a ritmo de cortes nuevos como la inicial “Dendrofil For Yggdrasil” y “1985”, dando paso pronto al primer clásico como “Mjod” y seguir con más éxitos como “Manelyst” y la genial “Evig Vandrar”. Tremenda sonó también “Blodtorst”, otro de los temas que los dio a conocer a muchos, o la más que efectiva “Udentro”. Tiempo ahora para más nuevas y acertadas como “Nattesferd” o “Svartmesse”, de lo mejorcito del último plástico. Para cerrar el show no podían faltar “Bruane Brenn” y la homónica “Kvelertak”, para dejar claro el nombre de la banda que esta noche había dado otro paso más adelante en su prometedora carrera. Promotores de España, estáis tardando en traer otro fenómeno creciente como Kvelertak a nuestras tierras encabezando un cartel, y es que menuda hora y media nos regalaron de buena música.


Día 2
El día sin cabezas, y es que Twisted Sister y Within Temptation compartirían esta noche la cabeza del cartel, con más bandas importantes como Bring Me The Horizon, Disturbed, Foreigner o Sixx A.M. Nos esperaba otro día sin descanso con total presencia en los Mainstages, y es que ni los horarios ni las masas para volver al foso nos permiten acercarnos hoy a otros escenarios.
Loudness

Buena masa de público a pesar de ser una hora temprana para recibir a la banda nipona. Uno de los clásicos ochenteros que sonaban en la época dorada del Canciller día tras día. Nos hicieron despertar a ritmo de clásicos como “Crazy Nights” o “Heavy Chains”, además las primeras en llegar. Hard rock de calidad con un sonido excelente, aunque aún con el público un poco quitándose las legañas. Nos brindaron un set corto pero más que correcto. Nos dejaron con ganas de más.

August Burns Red
La banda de hardcore y metal de Lancaster nos terminaba de despertar con un sonido potente y a la vez de mucha calidad, esa es la clave del éxito de esta banda. Un público un poco más entregado aunque no demasiado no permite la máxima entrega de una banda que terminó dando un concierto más que correcto eso sí, porque la contundencia sonora de la banda, además de algún wall of death o circle pit en la pista terminaron de desperezarnos. “Martyr” o “Identity” tardaban poco en llegar, ya que arrancaban con fuerza su show, una energía que se mantendría hasta las últimas notas de “White Washed”, la definitiva que marcaba el final de un concierto al que le faltó adrenalina a pesar del movimiento en la pista ante una banda de este estilo.
Glenn Hughes

El proyecto de Hughes en solitario no terminó de convencer tampoco en Hellfest a pesar de mostrarse de lo más comunicativo con su público, y es que está genial revisitar composiciones maravillosas como “Stormbringer” o “Mistreated”, pero ni suenan igual que en otros formatos, ni tienen la misma pegada. “Burn” puso patas arriba Hellfest, pero más de lo mismo, hemos visto ese tema haciendo vibrar en varias ocasiones otros recintos y suenan un tanto descafeinados, pero en modo “remember” no está nada mal escuchar clásicos así en un festival. Además no contaron con el mejor sonido, un tanto saturado y con demasiada presencia del bajo de Glenn como es habitual.


Dark Fortress
Mientras Glenn hacía suyo el escenario principal, los alemanes Dark Fortress desarrollaban su black metal extremo en el Temple ante una buena masa de público que disfrutaba de una puesta en escena perfecta para una banda de este estilo mientras interpretaban piezas tan interesantes como “Chrisalys”, de lo poco que nos dio tiempo a escuchar antes de regresar a los escenarios principales. Con tres crucifijos boca abajo a modo de iluminación en lo alto el Temple, uno de los escenarios de la carpa, y la escenografía llevada por la banda, la atmósfera que crearon era sumamente intimidante. Eso sí, de nuevo sucede lo mismo que con Testament en la jornada anterior, el sonido rebota demasiado y con un sonido tan extremo no se termina de apreciar nítidamente cada uno de los instrumentos.


Atreyu
Los americanos son pura adrenalina en directo, cuentan además con un sonido más comercial que otras bandas del género lo que hace que la masificación de público sea importante aunque estemos ya en la hora de la comida para muchos. Sin embargo, la pega que pongo a la banda es que su vocalista Alex no es la típica figura de frontman a la que estamos acostumbrados, y es que no tiene ese papel de maestro de ceremonias, además de cantar incluso en menos momentos que Brandon Saller, batería y a la vez también vocalista de la banda, ¡y qué voz tiene! La verdad es que estos aspectos descuadran un poco, lo que hizo que la gente fuese desplazándose poco a poco a otras zonas, pero es curioso que la canción más celebrada de Atreyu fuera esa versión de Bon Jovi y su “You Give Love A Bad Name”. Malo cuando eres una banda con tus propias canciones y llegan más versiones de otros grupos que tus composiciones. No se dieron las circunstancias para hacer de este un gran show del grupo, una lástima.


Sixx A.M.
Uno de los platos fuertes del día era sin duda ver en escena a Nikki Sixx (ex Mötley Crüe) al bajo, DJ Ashba (ex Guns N Roses) a la guitarra y James Michael a la voz, sólo hay que ver como estaba el Mainstage 1 de gente a las tres de la tarde. Y vamos a lo que nos ocupa, son sumamente espectaculares, sobre todo DJ Ashba subiéndose prácticamente por las paredes del escenario, o un Nikki al que siempre le ha gustado animar el cotarro desde el primer plano del escenario. No tardaba en llegar su nuevo tema “Rise” haciendo alzar el puño a medio Hellfest, con una potencia sonora propia de las bandas americanas, y es que es otro mundo cuando una banda americana sube a escena. Y te pueden gustar más o menos musicalmente, porque realizan un sonido moderno, alejado del sonido de sus bandas originarias, pero “Stars” o su definitiva y quizás su máximo hit “Life Is Beautiful” son dos piezas ineludibles que dan la altura que va alcanzando la banda. Espectaculares escénicamente.


Foreigner
Y tras un pequeño descanso llegamos a otro de los conciertos del festival. Qué elegancia, qué tablas, qué calidad, son Foreigner y demostraron hasta a los más amantes del metal extremo primero que no son una banda solo de baladas y segundo que además son capaces de emocionar y transmitir con su música una barbaridad. Kelly Hansen sigue demostrando que no tiene nada que envidiar actualmente a Lou Gramm en cuanto a frontman y en cuanto a voz, de las voces más perfectas que se pueden escuchar a día de hoy. Potente aunque quizás con demasiado teclado sonó “Head Games”, pero para “Cold As Ice” el sonido se estabilizaba de nuevo, y es que un clásico así debe sonar a las mil maravillas, y así fue. Más clásicos como “Feels Like The First Time”, “Urgent” o “Jukebox Hero” nos llevaban a uno de los momentos del festival, en el que Hansen nos invitaba a abrazar a la persona que tuviéramos al lado (da igual quien fuera) para “I Want To Know What Love Is”, las lágrimas saltaban y los vellos se erizaban a la velocidad que iban y venían las nubes en Clisson. Cerraron sublimes con “Hot Blooded”, otro exitazo que sonó muy potente desde el primer riff de Mick Jones. Un servidor ya ha tenido la suerte de ver varias veces a esta banda en directo, pero si aún no lo has hecho y estás pensándotelo, no lo dudes ni un minuto más.


Sick Of It All
Otro concierto para recordar, y es que esto es adrenalina en directo. Qué energía transmite la banda en directo, sin parar de saltar, correr y brincar mientras desarrollan un sonido devastador, contundente y apisonador, con algún pequeño altibajo en cuanto a la intensidad de la amplificación. Pero en general, pocas bandas de este género han logrado sonar así en Hellfest, ejemplo de ello son “Injustice System” o “Machete”. El odio se terminaba por desatar en “World Full Of Hate” con otro wall of death para la memoria del festival galo. Concierto de canciones breves, directas y agresivas, no nos dieron respiro durante sus cincuenta minutos de actuación.


Joe Satriani
Calidad a raudales, pero frialdad en esta ocasión también. Otro de esos músicos que no terminaban de encajar en un festival como Hellfest, pero Joe se mostró bastante distante desde el inicio, no se acercaba ni siquiera al frente del escenario. A pesar de que no parezca que su música encaje aquí, podría haberlo hecho con una actitud más cercana, ya que Hellfest sabe premiar la calidad y la cercanía como ha quedado demostrado antes con Foreigner. “Shockwave Supernova” es brutal en directo hay que decirlo, a pesar de ser de las nuevas, sabe mantener esa capacidad de transmitir como sus piezas más clásicas, más futurista como su look, pero con ese derroche de magia que desprende. Debilidad es la de un servidor por “Summer Song”, sobre todo ese solo tan bonito en la parte media que te recorre todos los sentidos, o “Always With Me, Always With You” de las más emotivas de su actuación. Cerró con “Surfing With The Alien” un concierto muy correcto musicalmente pero en el que falló la actitud.


Disturbed
Miedo tenía con la voz de Draiman en directo, ya que siempre ha flaqueado bastante en algunos conciertos y giras anteriores. Pues bien, vocalmente excelente, aunque se notan que pasan los años por todos y el movimiento constante que tenía en escena ha menguado en gran medida. Poco importa cuando escuchas su personal e impecable voz también en directo, brindándonos una actuación de las mejores del festival también, en la que no estuvieron solos. Arrancaron con piezas como “Ten Thousand Fists”, más o menos los que había para presenciar su directo, o “The Vengeful One” que sonó alucinante. Poco tardó en llegar uno de los puntos álgidos de su actuación y del festival, y es que llegaba esa famosa versión que ha hecho de “The Sound Of Silence” de Simon y Garfunkel, con un sonido más íntimo y majestuoso en el que aparece el sonido de una orquesta que acompaña su prodigiosa voz, para muchos el momentazo del festival. Para otros, fue cuando Draiman invitaba al escenario a Sixx AM al escenario para interpretar el “Shout At The Devil” de Mötley Crüe junto a ellos, o cuando invitaba a Glenn Hughes para “Baba O’Riley”. Cerraban su show con “Voices” y la archiconocida “Down With The Sickness”. Pedazo de concierto el que se marcaron Disturbed, aunque me quedé con la espinita de que faltó “Stricken” en su set, pero aun así como digo estaría en el top5 de actuaciones del festival sin duda.


Within Temptation
Siempre es un alegrón ver en el cartel a una banda como esta, entre las mejores bandas de metal sinfónico que se pueden ver a día de hoy con una Sharon que sigue a un nivel espléndido y es que por ella no pasan los años. Con una gran escenografía relativa a su último trabajo “Hydra”, comenzaba su show tan mágico como siempre con piezas como la maravillosa “Faster” o una más veloz “In The Middle Of The Night”. Pronto aterrizaban clásicos como “Stand My Ground”, que se alternaban con algunas más nuevas como “Covered By Roses”, pero el momento estelar fue cuando para “Paradise (What About Us?)” aparecía por un lateral del escenario Tarja, quien junto a Sharon se marcaron probablemente el dueto de más calidad del festival, dejándonos boquiabiertos por completo. Y tras esta gratísima sorpresa no puede faltar un final como el de “Mother Earth”, perfecta para cerrar una actuación en la que no disfrutamos aun así de la mejor versión de la banda, y es que pasa como con Volbeat, no están en su propio show y es algo que se nota demasiado. Aun así, ver como contrasta el sonido potente de la banda con la dulce voz de Sharon, acertadísima vocalmente aunque tuviese un pequeño fallo en “Faster” al olvidar la letra en cierto momento, es siempre todo un placer.


Bring Me The Horizon
“That’s The Spirit” supuso la consolidación del nuevo sonido que ha adquirido esta banda, mucho más maduro, algo que aunque no se aprecia mucho en la figura de Oli Sykes (no vamos a hablar de su estado), sí se aprecia en su sonido en directo, excelente aunque como sucedió a su paso por nuestro país, en muchas ocasiones se sirven de voces y melodías pregrabadas para acompañar la voz de Sykes, demasiadas. A pesar de ello, es increíble el fenómeno de esta banda en directo, desatando la locura por completo en una pista que no para de brincar y cantar desde el inicio de “Happy Song” con Sykes pegando saltos y moviéndose de lado a lado del escenario sin parar en ese estribillo tan potente. La también nueva “Avalanche” sonaba perfecta, y una “Shadow Moses” con la inestimable ayuda del público quedaba más que épica en vivo. Final antológico con dos piezas de este último plástico que son de lo mejor del mismo, “Throne” que te hace inevitablemente saltar y corear ese estribillo tan pegadizo, o “Drown” con todo Hellfest haciendo temblar el suelo con sus saltos y su continuo crowdsurfing, ante lo que Oli decidió bajar al foso a ir saludando a todos aquellos que iban terminando su camino por encima de las cabezas del resto. Brillante concierto a pesar del estado de su vocalista, un tanto lamentable.


Twisted Sister
Otro nivel, y es que menudo conciertazo de Twisted Sister en Hellfest. Si verdaderamente esta es su gira de despedida y sus últimos conciertos sobre el escenario como banda es salir por la puerta más grande posible. Dee Snider lo es todo, frontman, showman,
en definitiva, un líder indiscutible que cuenta para mi gusto con demasiados pocos reconocimientos en su carrera. El combo neoyorkino daba el pistoletazo de salida a su show con “What You Don't Know (Sure Can Hurt You)” y la mítica “The Kids Are Back”, pura entrega de Snider y los suyos con French y Ojeda maravillosos a las 6 cuerdas y con ‘el animal’ Mendoza aporreando su bajo como sólo él sabe hacer. Se echa en falta a AJ Pero, aunque hay que decir que la figura de Portnoy no desentona tras los platos, se le echó en falta pero sí que hubo varios momentos en los que la banda se acordó mencionando y recordando a su compañero.

El escenario se ponía rojo para recibir “Burn in Hell” con Snider arrastrándose como habitualmente, mientras otras como “You Can't Stop Rock 'n' Roll” ponía Clisson a vibrar con ese rock de calidad de los americanos. Momento “huevos con aceite” con “We're Not Gonna Take It” y es que son muchos los españoles y sudamericanos que invaden cada año el festival galo (cada año más) y que pusieron el cántico por encima del estribillo coreado por los franceses, todo un clásico que es sinónimo de fiesta. Para emocionarnos sonaba “The Price”, y es que un servidor es un enamorado del “Stay Hungry”, uno de los discos más influyentes e importantes de la industria, del que también caería poco más tarde otro exitazo como es “I Wanna Rock”, con Snider haciendo alzar nuestros puños a grito de ‘rock’ y con el que nos acercábamos al final de su actuación.

A los fotógrafos se nos emplazaba a medianoche porque habría una sorpresa y podríamos entrar para fotografiarla, fueron muchas las especulaciones que hubo, pero fue con “Shoot 'Em Down” cuando aparecía en escena junto a la banda Phil Campbell, guitarrista de Motörhead, recordando al gran y extrañado Lemmy tras su pérdida. Qué mejor homenaje que tras ello dedicarle un emotivo y frenético “Born to Raise Hell” todavía con Phil en escena. Y tras despedir a Phil de las tablas, era el momento de despedir definitivamente de Hellfest a una banda que lo ha sido todo, Twisted Sister se homenajearían a sí mismos finalizando con la formidable “S.M.F” y con un derroche espectacular de pirotecnia. No dieron una vuelta al ruedo porque era relativamente imposible con la cantidad de gente que se agolpó ante el Mainstage 1 para despedir a toda una leyenda de la música. Twisted Sister vivirá para siempre en nuestra memoria, algunos hemos podido disfrutar de sus shows en vivo en varias ocasiones, y siempre terminan pasando por encima del resto de bandas, ya quisieran muchos jóvenes (yo diría la mayoría) tener la actitud y energía que tiene Dee Snider a su edad, todo un torbellino que no deja indiferente a nadie, para mí el mejor comunicador con el público en un concierto. Si a eso le sumas los diferentes cambios en la estética del grupo a lo largo de su historia, sus éxitos imborrables, y su entrega total y absoluta en escena, estamos ante una banda irrepetible y única que jamás olvidaremos y que siempre tendremos presentes en nuestros cassettes, cds y vinilos u otros reproductores de música.


Korn
Uno de los repetidores del festival era Korn, que retornaban a las tablas en Clisson tras un espectacular juego de pirotecnia y música en homenaje al gran Lemmy, de nuevo brillante la organización preparando este gran homenaje a toda una leyenda que nos ha dejado en los últimos meses, además de inaugurar junto a Phil horas antes del show una estatua dedicada a la figura de Lemmy en una zona privilegiada del festival. Pues bien, tras aguantar la primera parte del show a pesar de nuestro cansancio y disfrutar de algunas piezas como “Right Now” con la que acertaron para arrancar, o “Right Here”, fue tras “Twist” y “Blind” fue cuando decidimos abandonar para guardar fuerzas para la última jornada. Y aunque sonaran mejor que el año anterior considerablemente, se echan en falta canciones como la brutal “Twisted Transistor”, un fallo garrafal para mi gusto no incluirla de nuevo en su set.


Día 3
Y sin darnos cuenta estábamos ante el último día de festival, y es que cuando planificas el viaje parece más tiempo del que realmente es. Para este día, la despedida de Black Sabbath acaparaba todos los comentarios del público, aunque muchas eran las bandas esperadas en el día de hoy, con Megadeth, Ghost, King Diamond, Slayer o Gojira en el escaparate. Para este último día de festival, como hemos comentado anteriormente, temperaturas muy altas y un sol de justicia nos acompañaría durante toda la jornada, así que crema, agua y a comenzar la jornada pronto.

Municipal Waste
Así da gusto despertarse, con tralla desde primera hora. El speed metal fresco de Municipal Waste viene de lujo para empezar la mañana con un buen circle pit y con una asistencia más que notoria a pesar de ser las 12 del mediodía. Fue además la única banda a la que tuvieron que echar literalmente del escenario, y es que si es por ellos estarían tocando hasta las dos como ellos decían antes de abandonar las tablas. De hecho cogieron 10 minutos de la actuación posterior mientras nos hacían rodar al ritmo de “Unleash the Bastards” o “Mind Eraser”, qué maravilla de concierto estaban ofreciendo los de Richmond. “Beer Pressure” es perfecta para la primera cerveza del día, mientras ves cómo se monta la que se estaba montando en la pista, con un circle pit de lo más loco y festivo del festival. Divertidísimo concierto de Municipal Waste para arrancar el día.


Orphaned Land
A pesar de tocar cuarenta minutos cortos fue todo lo contrario a los anteriores, se nos hizo hasta larga su actuación en este caso. No es el mejor contexto para disfrutar de una banda como esto y se hizo notar aunque empezaron con dos hits como “All Is One” o la alegre y movida “The Simple Man”. Fue un show que dio comienzo de una forma más que correcta, pero que se desplomó con el paso de los temas, aunque volvería a remontar con la definitiva “Ornaments Of Gold”, acompañada por las palmas de un público que se entonaba en esta fase final. No es el mejor show de Orphaned Land hasta la fecha ni mucho menos.


Vintage Trouble
Estamos ante otra de las grandes actuaciones del festival sin duda alguna, qué puesta en escena y sonido tan elegante y perfecto. Ese rhythm & blues con toques soul, rock y blues nos hacía perder el control de nuestro cuerpo desde el arranque, y es que tras su gira con AC/DC se han dado a conocer al gran público y van alcanzando poco a poco el puesto que se merecene. Ty Taylor es todo un espectáculo en escena, con continuas poses, ritmo que recorre constantemente su cuerpo y una voz tocada por una varita. Elegancia y calidad que queda plasmada en cortes como “Blues Hand Me Down” con una base rítmica maravillosa para arrancarnos con las palmas, la íntima y emotiva “Not Alright By Me” que nos hacía mover los brazos de lado a lado, o la maravillosa “Run Like The River” que arranca con palmas a ese ritmo tan pegadizo que termina con Ty saltando al público y haciendo crowdsurfing mientras canta. Estamos ante el boom de una banda con la que hay que contar si o si ya no en el futuro, sino en el presente, es muy grande lo que está haciendo esta banda en muy poco tiempo, ¡tremendos!


Dragonforce
Otra banda de lo más festiva del festival, se puede discutir que si no suenan como en los discos, que si Herman Li no es tan bueno como lo pintaban a la guitarra, y yo no soy un gran fan de este grupo ni mucho menos, pero en un festival animan el cotarro que da gusto. Para muchos es la banda que conocieron gracias a Guitar Hero, pero tienen piezas tan vertiginosas y que llegan con facilidad como “Holding On” o “My Spirit Will Go On”, aunque cómo no, no podía faltar una despedida por todo lo alto al son de “Through the Fire and Flames”. Sinceramente, me esperaba bastante menos de este concierto, que respecto a su sonido en sala gana bastantes enteros. Muy correctos Dragonforce.


Tarja
Y tras la pausa obligada para comer, regresamos al Mainstage 2 con la reina del metal sinfónico, la voz femenina para muchos por excelencia que presentaba su nuevo trabajo en solitario. Tan amable, cercana y comunicativa en escena como siempre, aparecía Tarja con una banda que se mantenía en un segundo plano por completo para otorgar todo el protagonismo a la vocalista finesa. “No Bitter End” o “Never Enough” muestra el nuevo camino que ha tomado Tarja en cuanto a su estilo, destacar además que hizo una versión más que curiosa del “Supremacy” de Muse, y que hubo un momento de medley con canciones de Nightwish, en el que cabe mencionar una excelente presentación de “Ever Dream”. Para terminar lo hizo con “Until My Last Breath”, completando una gran presentación a la que le faltó un poco más de entrega de un público que estaba más pendiente de no quemarse al sol que golpeaba a las cuatro de la tarde que de la propia banda, a la que no hay que reprochar absolutamente nada.


Gojira
Gojira tiene uno de los directos más demoledores que se recuerdan, pues bien, en Francia y concretamente en Hellfest esa demolición y agresividad se ve triplicada. Es increíble ver un concierto de los de Bayona en tierras galas, es raro no ver al menos a una decena de personas salir heridas de un wall of death o mosh pit, y no quiero contar las decenas que salen con contusiones... Musicalmente y comenzando por la pegada de Mario Duplantier tras los platos cuentan con un sonido aplastante, contundente y a la vez bastante técnico. Su hermano Joe es una garantía con su desgarradora voz ya desde que aparece en “Toxic Garbage Island”. En Francia no hay tiempo para tonterías, tiran de su set más contundente como “Flying Whales” o “Wisdom Comes”, donde ya veíamos los primeros resultados que iban saliendo de mitad de pista. El sonido era rotundo y perfecto para disfrutar de la rabia con la que suena el grupo galo, que cierra con “Vacuity” (ya no se les ocurre volver a dejarla fuera del set, perfecta elección). Les hemos visto en diferentes festivales y salas y la sensación es la misma, cuando juegan en su casa se vive algo distinto, no se puede expresar, hay que vivirlo.


Blind Guardian
Uno de los gigantes del power alemán Blind Guardian actúa a una hora a la que no están muy habituados (a primera hora de la tarde). Los germanos han evolucionado bastante en su sonido en los últimos años, buscando un sonido más progresivo en sus piezas, algo que aún le ha hecho lograr más fans nuevos. Y como sucede con Gojira, se nota cuando juegan en casa (ejemplo de ello son sus épicos shows en Wacken), pero esta tarde se defendieron más que bien en tierras galas con un set de lo más acertado. Con un Hansi más comunicativo de lo habitual al frente se presentaban con la nueva y épica “The Ninth Wave”, y la velocidad y los cambios rítmicos de “The Script For My Requiem”. Muy potente sonaba el estribillo de “Time Stands Still (At The Iron Hill), y “Cry For Tanelorn” nos daba un pequeño respiro, que duraría bastante poco porque la parte final del show era inmejorable. Para acabar como digo enlazaron “Valhalla”, veloz y mágica, la coreada a una sola voz “The Bard’s Song – In The Forest” y la final cómo no “Mirror, Mirror”. Hace mucho tiempo que no veía a Blind Guardian así fuera de su país, grandísimo concierto.


Slayer
No nos encontramos nada nuevo a presentaciones anteriores, de hecho en Rock In Vienna sonaron mejor incluso que aquí, pero como dije en esa crónica atraviesan por un gran momento de forma, lo que hace que cada actuación no deje de ser nunca más que notable. “Repentless” o “Hate Worldwide” representan los hits más renovados de la banda, mientras los grandes clásicos como “War Ensemble” o “South Of Heaven” marcan la tónica durante la parte media de su actuación. Para acabar, otra tripleta ganadora formada por “Dead Skin Mask”, “Raining Blood” y “Angel of Death” que garantiza un final sobresaliente. Slayer suenan frescos y renovados, no suenan ni como los de la etapa Hanneman, ni como los de la primera etapa de Holt con Lombardo tras los platos, es simplemente distinto.


Amon Amarth
Los vikingos siervos de Thor regresan a tierras galas con dos dragones comandando su puesta en escena siempre espectacular y siempre con la pirotecnia presente. La profunda voz y el carisma de Johan Hegg se gana siempre a sus fieles seguidores desde el primer segundo, quienes no paran de agitar sus melenas y alzar sus cuernos a lo alto mientras suena el primer hit de su show “The Pursuit Of Vikings” o la más que acelerada “Cry Of The Black Birds”. “Deceiver Of The Gods” y “War Of The Gods” se han convertido en los nuevos himnos de los últimos tiempos para los suecos, algo que así hacen notar sus fans, siendo dos de las más celebradas de su actuación. Eso sí, nada comparable a la llegada de “Guardians of Asgaard” y ese martillo de Thor que sacude el escenario, o “Twilight of the Thunder God” con ese riff de guitarra magnífico que nos lleva al final de un concierto espectacular en lo sonoro y en lo visual. Grandes siempre los vikingos en directo, todo un seguro.


Megadeth
Pues parece que Mustaine ha encontrado la estabilidad que necesitaba con Loureiro, Ellefson y Verbeuren (ahora que parece que Adler no volverá a la banda). No lo decimos por el simple hecho de que le volvemos a ver disfrutar en el escenario como hace unos años (dejando atrás esa imagen de estos últimos tiempos), sino que también ofreció una rueda de prensa en el festival, algo que nos sorprendió a todos, y a la que asistimos y se mostró incluso por momentos de lo más bromista. En cuanto a su show, “Hangar 18” fue la primera en llegar, magistral como se pasaban los solos Kiko y Dave, dejando paso a la nueva “The Threat Is Real”. Especial dedicatoria de Mustaine para Menza tras su fallecimiento en “Tornado Of Souls” en el que vuelve a quedar claro que las dos guitarras se entienden a la perfección. De las que mejor sonaron y entre las que más gustaron están “She-Wolf” o “Sweating Bullets”, entre las que intercalaban alguna canción nueva con calzador. “Trust” nos deja ver la pegada de Verbeuren tras los platos en un escenario muy futurista acorde al nuevo disco de la banda, con ese “Dystopia” que sería el próximo en llegar. “A Tout Le Monde” jamás podrá faltar en un set de Megadeth, es demasiado bonita cuando Mustaine está además de lo más acertado. Final de lo más clásico con “Symphony Of Destruction”, “Peace Sells… (But Who’s Buying?)” y la definitiva como siempre “Holy Wars… The Punishment Due”. Como sucede con sus compañeros de big 4 Slayer, el sonido de la banda es distinto y fresco a la vez, no quiere decir que sea mejor o peor a lo anterior. Lo que sí que es cierto es que tras actuaciones tan pobres como las de los últimos Sonispheres y otros shows de la época, 2014 supuso el nacimiento de otro nuevo Mustaine que parece que disfruta dando conciertos e incluso ruedas de prensa y entrevistas.


Ghost
Teníamos muchas ganas de Ghost, y es que su concierto en Madrid nos cautivó a pesar de no ser un gran amante de la banda e incluso tengo que reconocer que no terminaba de entender su sonido. “Meliora” es un pedazo de disco que ha lanzado más aún la carrera del Papa Emeritus (vamos por el tercero) y los suyos, y Hellfest de noche es un encuadre perfecto para llevar a cabo su ritual iniciado con “Spirit” y “From The Pinnacle To The Pit”, exactamente igual que en toda su gira. Un coro de lo más joven acompaña a la banda en parte de su show, en otro tramo se entregan hostias (consagradas) y vino en las primeras filas, en la parte final de su show se lanzan billetes con el rostro del Papa Emeritus en el frontal del mismo (cada uno se hacía con el suyo a modo de recuerdo), un espectáculo a la altura del sonido actual y el reconocimiento de la banda. Destacar el sonido de “Cirice”, una de las más brillantes de su actuación que daba paso a “Year Zero”, uno de los grandes éxitos de los suecos. El final fue impecable con la preciosa “He Is” coreada por todos los presentes, “Absolution” que es también de las mejores de este último LP, o la definitiva “Monstrance Clock” con un espectáculo pirotécnico increíble que acompañaba las últimas notas de su show. La envergadura de la banda es realmente grande ya, y es que con pocos años de historia se han colado entre las bandas más relevantes en la actualidad, no hay que olvidar además que son ganadores de un Grammy.


Heaven Shall Burn
Mientras Ghost prácticamente terminaban su show y daban paso a BLACK SABBATH (los que ya disfrutamos en 2014 y no nos terminaron de convencer), lo que estaba haciendo Heaven Shall Burn en la Warzone no tiene nombre, ¡qué locura de concierto! Con un sonido que está entre el metal y hardcore la banda germana se presentaba ante el público galo con el sonido más avasallador y potente de todo el festival sin duda alguna. “Hunters Will Be Haunted” a pesar de ser nueva, es un comienzo espectacular para su show, con fuego colmando el escenario en todo momento como durante todo su concierto. “Counterweight” nos devolvía a los primeros pasos de la banda, mientras “Voice Of The Voiceless” se ha convertido en un himno por derecho propio, introducida en la parte media del show, sin duda la más destacada del su concierto continuando con el himno entre himnos de la banda, “Endzeit” se coreaba a una sola voz, y demoledora y melódica como pocas llegaba “Black Tears”. La pista era un verdadero campo de batalla sin respiro mientras caía la final “Godiva”. Show demasiado breve pero de lo más intenso del festival sin lugar a dudas. Hicieron arder el cielo y las tierras de Clisson esta noche.


Black Sabbath
Ahora sí, disfrutábamos como podíamos con toda la masa de gente acumulada que había de Black Sabbath, la banda creadora del heavy metal, pioneros y leyendas vivas que nos siguen haciendo disfrutar de lo lindo. La locura innata de Ozzy, la precisión de los dedos galopando las cuerdas de Geezer Butler, la clase y elegancia que transmite Tony Iommi, y la energía y fuerza que llega tras los platos con Tommy Clufetos. Llegamos a Black Sabbath para dos clasicazos como “Snowblind” o “War Pigs”, increíble como siempre con un Ozzy bastante correcto para su estado la verdad. “Rat Salad” nos trae un pedazo de solo de batería de Tommy Clufetos, aporreando su batería con una energía sobrehumana, mientras las primeras notas de “Iron Man” provocan una de las grandes ovaciones del festival. “Children Of The Grave” sonó mejor que nunca y nos llevaba al único bis de la noche que marcaría el adiós de Hellfest a otra leyenda, “Paranoid” sería la elegida para este momento. A pesar de no poder disfrutar por completo de su concierto, he de decir que sonaron bastante mejor que en 2014 en este mismo festival, y eso que me considero mayor fan de esta formación con Dio al frente, y de Ozzy en solitario. En esta ocasión repartieron mejor su set tirando por completo de clásicos para despedir a la formación (prácticamente al completo) que inventó el heavy metal. Hay que ponerse de rodillas ante una banda que nos brindó una despedida más que correcta.

King Diamond
Para despedir el festival, Abigail y King Diamond regresaban a Hellfest con un escenario de lo más tétrico y espectacular, aunque no trajeron todo el montaje habitual al tratarse del Mainstage 2. Cerca de la 1 de la mañana aparecía en escena con su apariencia habitual y ese estrafalario maquillaje con sus secuaces tras él mientras comenzaba a sonar “Welcome Home” y “Sleepless Nights”. “Melissa” y “Come To The Sabbath” nos devolvían a la época de Mercyful Fate, mientras la secuencia teatral de Diamond no deja indiferente a nadie, al igual que esos agudos y falsetes inalcanzables del tenor danés. Otro de los aspectos a destacar de la actuación de esta banda son las intervenciones magistrales de LaRoque a la guitarra con melodías preciosas y misteriosas en cada uno de sus solos y riffs, todo un maestro de la guitarra. De la segunda parte del show cabe resaltar “The Family Ghost” o ese final por todo lo alto con el clásico “Abigail” y “The Black Horsemen”, que da por terminado el espectáculo de King Diamond y también el festival. Actuación que pasó un tanto desapercibida, y es que muchos aprovechaban para recoger sus macutos y volver a sus casas, otros para no perder los diferentes autobuses y trenes, y otros para despedirse de sus nuevas amistades, compañías e incluso parejas.

Las despedidas siempre son difíciles pero los reencuentros siempre son los mejores, y es que muchas amistades labradas en este y en otros muchos festivales tienen su continuidad gracias a este tipo de experiencias. Es increíble lo que es capaz de unir la música y concretamente un festival, gente de todos los lugares del mundo, como diría aquel la música es el lenguaje universal por excelencia y es un placer poder disfrutar de ella en un lugar tan acogedor, bien organizado y cuidado como es Hellfest.

Esta edición nos deja algunas actuaciones muy destacadas como pueden ser Kvelertak, Foreigner, Disturbed, Heaven Shall Burn o Vintage Trouble, otras muy espectaculares como Rammstein, Ghost, King Diamond o Sixx A.M, nos deja también despedidas por todo lo alto como sobre todo Twisted Sister (otra de las actuaciones más destacadas sin lugar a dudas) o Black Sabbath, y conciertos que no terminan de explotar y alcanzar expectativas anteriores como Volbeat o Within Temptation. Hellfest vuelve a mostrar estar a la altura de las circunstancias siempre con un cartel brillante y un emplazamiento inmejorable, siempre se pueden mejorar cosas, pero la dedicación de los organizadores por mejorar año tras año es increíble.

Lo que sí que pienso es que el recinto, a pesar de ser tan bien estructurado en cuanto a aseos, comida, bebida, zona vip, escenarios y demás, se está quedando pequeño para lo grande que se ha hecho el festival en los últimos años. Ha sido a partir de 2013 cuando el festival no ha parado de crecer y crecer, y por comodidad para todos creo que sería la mejor solución para que no haya ningún tipo de problema en el futuro. Agradecer a la organización del festival galo el trato personal tan bueno que nos han dado esta edición y que nos dan cada año, poniendo todas las facilidades posibles a nuestro trabajo en el mismo. Ya contamos los días para retornar a para muchos el mejor festival de Europa, ahora toca recoger el petate y pensar en el próximo año, Hellfest nos reencontraremos pronto.

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Autor: Óscar Gil Escobar.
 

 

 

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